
Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
Las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
Boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
Hacia donde emigraban mis profundos anhelos
Y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma,
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
Pablo Neruda
"...Soñaremos que una noche a ella le pinchó una rueca y no despertó..."
1 comentario:
Pues este poema es...Raquel...
Sigue estando presente cada vez que escucho o leo este poema, cada vez que repaso mis fotos y aparecen las de aquella semana santa en Malaga alla por el 2002 si no me acuerdo mal. Me acuerdo de tantas cosas de aquel tiempo...Y de muchas cosas que aprendimos...Ya han pasado 5 años desde aquel sabado de septiembre que se fue a hacer su viaje, como en alguno de los cuentos que escribia. Y sin embargo, para algunos sigue estando tan presente...
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